Diseñar la portada de un libro puede parecer relativamente sencillo, (estáticamente hablando) pero a veces olvidamos dotarla de lo más importante: la carga conceptual o creativa.
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The Challenge
¿Y si en lugar de ofrecerte una historia completa, el autor te dejara solo esbozos que tú mismo debieras completar en tu imaginación?
‘El libro de las sinopsis’ presenta veinticinco sinopsis de posibles películas, series o libros que esperan un desenlace en la mente del lector.
Estas veinticinco historias se cuentan en un formato innovador, diseñado para que, junto a la música que las acompaña y una ilustración evocadora, inspiren al lector a darles vida en su imaginación.
Así que, cuando se nos encargó diseñar las dos cubiertas, solo nos surgió una pregunta: ¿cómo hacer que la portada sea tan única como el propio libro?
El resultado
El primer paso fue identificar el elemento más destacado: en un libro compuesto por sinopsis, ¿no debería la sinopsis ser tan importante como la portada, o incluso más? Y así, con lápiz en mano, comenzamos a bocetar, alejándonos de convencionalismos y descartando, sí, varias ideas.
Finalmente, comprendimos que la solución estaba frente a nosotros desde un principio: en lugar de representar la sinopsis en la portada, ya fuera con ilustraciones o conceptos, debíamos ser más literales y convertir nuestra sinopsis en la propia portada del libro.
Así, el elemento que tradicionalmente se encuentra en la contraportada dominaría la cubierta principal, mientras que los detalles clásicos como el título y el autor pasarían a la contraportada.
Un concepto tan original como el propio, que ha sabido ganarse el impacto del espectador desde el primer momento y que refleja muy bien su esencia: un libro formado por sinopsis creativas que comienza con la suya propia en la portada.
El diseño no es solo estética, necesita un propósito.