Cuando uno se engancha en la rutina del día a día, a veces cuesta parar un momento y reflexionar sobre todo lo que has vivido. Y de pronto, te levantas un día y dices: ¡Pero si llevamos ya más de año y medio con Maravilla & Leal!
Un periodo como emprendedores donde hemos tenido nuestras idas y venidas, pero en el que seguimos ilusionados como el primer día. Es por eso por lo que queremos compartir con vosotros algunos learnings que hemos ido aprendido a las buenas… y las no tan buenas. Por si a alguien les sirven de algo o incluso animan a dar el paso como emprendedor.
EL MOMENTO
Sería difícil decir cuándo hablamos por primera vez de la idea de montar Maravilla & Leal. El proyecto estuvo incluso a punto de arrancar el invierno de 2019, pero bueno ya conocemos todos la realidad que trajo consigo ese año…
Lo que importa no es que todo salga exactamente como tenías en mente y en la fecha precisa que esperabas. Lo importante es saber adaptarse, cambiar el plan y escoger el momento oportuno, el cual no solo estará determinado por el contexto actual, sino también por tu situación personal.
Esos tres años en los que nuestro proyecto se retrasó nos permitieron a ambos evolucionar y seguir adquiriendo habilidades que hoy en día nos han sido imprescindibles para sacar adelante Maravilla & Leal.
DE TODO SE APRENDE
Como buenos estudiantes de Diseño Gráfico y de Bellas Artes, el mundo empresarial (e incluso algo tan sencillo para muchos como una hoja de cálculo de Excel) nos resultaba completamente desconocido.
Pero con ganas y paciencia, si te lo propones, ¡puedes aprender de todo!
Así es cómo, con cursos y la bendita paciencia de amigos y familiares que tienen conocimientos sólidos; lo que antes nos parecía complicado, ahora es parte de nuestra rutina diaria.
Manejar hojas de cálculo, elaborar planes de negocios, trabajar en presupuestos, lidiar con la contabilidad… Todas esas tareas con el tiempo han pasado a ser algo que dominamos y de lo cual seguimos aprendiendo siempre que lo necesitamos. Pero ¿qué pasa con aquello que, aunque llevamos tiempo haciéndolo, sabíamos que nos llevaría mucho tiempo aplicarlo?
“Saber adaptarse, cambiar de plan y aprender día tras día, es fundamental para que algo así salga adelante.”
APRENDE A DELEGAR
Cuando empiezas un negocio, a menudo quieres hacerlo todo por ti mismo. Nos cuesta delegar en otros, ya sea por miedo a perder el control o por el coste que pueda suponer esto.
Nuestro consejo, basado en la experiencia: Delega.
Identifica tus fortalezas y decide dónde debes concentrar tus esfuerzos. Encuentra esas tareas que te quitan mucho tiempo o en las que no estás especializado y externalízalas; en nuestro caso, fue encontrar una buena gestoría. Porque sí, supone un gasto extra, pero piensa que todo el tiempo que ahorras con ayuda externa, es tiempo que inviertes en trabajar de lo tuyo. Una inversión con la que siempre saldrás ganando.
RODEATE DE LOS MEJORES
¿Sabías que el 62% de los negocios que fracasan es debido a conflictos entre socios? Si vas a asociarte con alguien, no antepongáis vuestros intereses económicos. Busca personas honestas, nobles, con los que tengas un buen feeling y que sepas que van a estar a la altura tanto en las buenas como en las malas.
Por ello, desde el principio, nosotros dejamos claro nuestras expectativas y la dirección que queríamos para la empresa. Además, después de trabajar juntos durante más de seis años en una agencia reconocida, conocíamos y respetábamos la ética laboral del otro.
Sin embargo, rodearte de talento no se limita sólo a tus socios. En este último año, es cierto, que hemos confiado en personas que no cumplieron nuestras expectativas; pero también hemos encontrado colaboradores de confianza con quienes nos encanta trabajar siempre que lo necesitamos.
¿Y qué hemos aprendido de ello? Que esa cartera de contactos, proveedores, freelances, etc, ¡vale más que el oro! Ten siempre cerca a esas personas en las que puedas confiar tu marca y que compartan tu misma filosofía de excelencia en el trabajo.
QUE NO TE OBSESIONEN LOS ERRORES
Cuando comienzas, es fácil cometer errores, y nosotros no fuimos la excepción, ya sea al estimar correctamente los costes de los proyectos o al calcular el tiempo necesario para su ejecución. Sin embargo, lo crucial es no quedarse atrapado en los errores; en lugar de eso, soluciona las situaciones, aprende de ellas y, sobre todo, ¡no las repitas!
Es importante reconocer tus fallos, pero obsesionarte con ellos puede impedirte avanzar. En su lugar, extrae una lección de cada error para hacer crecer tu marca.
SER CONSTANTE Y ORGANIZADO
Ser tu propio jefe tiene sus ventajas, pero también sus peligros, y el primero de ellos es la necesidad de ser constante y, sobre todo, responsable. Desde el primer momento, nosotros nos comprometimos a trabajar como cualquier otra gran agencia, con horarios claros y fijos, lo que nos ha permitido tener una mayor optimización y gestión del tiempo.
¿Y qué nos ha brindado esto? Poder asumir más proyectos y generar confianza con el cliente, convirtiéndonos en un valor seguro para ellos. Además, no debes olvidar que, si tratas tu tiempo con seriedad, el cliente también lo respetará. Establecer horarios claros desde el principio en las condiciones, tanto para ti como para el cliente, permite que ambos puedan coincidir cómodamente y establecer un ritmo de trabajo adecuado.
APRENDE A DECIR NO
Por último, queremos compartir la lección que más nos ha costado y que más ha contribuido a mejorar nuestra rutina diaria: aprender a decir que no.
Al principio, a menudo caíamos en la trampa de querer abarcarlo todo y aceptar cada solicitud externa que llegaba a nosotros. ¿Y en qué terminaba todo esto? Agotamiento, jornadas laborales interminables y sobre todo no poder dedicar a los clientes y sus proyectos el tiempo y la atención que merecían.
Por eso, nos detuvimos a reflexionar y creamos una lista clara de nuestras prioridades y de los proyectos que podíamos asumir cada mes. Siendo así respetuosos y honestos, tanto con aquellos clientes con los que no podemos asumir proyectos porque sabemos que no podemos brindarles la calidad que merecen, como con aquellos proyectos que ya tenemos en marcha y necesitan nuestra completa atención.
Podríamos seguir hablando durante días de lecciones aprendidas en nuestro año y medio de trabajo, ¡pero también queremos conocer las vuestras!
¿Y tú? ¿Qué otros learnings has ido adquiriendo con el tiempo? Compártelo con nosotros que seguro que de alguno de ellos podemos aprender algo.